Febrero 22, 2021
Recuerdo aquellos años en los que fui feliz, fueron pocos, es cierto. Y, contrario a lo que cualquiera pensaría, no deseo volver a ellos. Ahora estoy sentado en una silla de plástico, sí, esas de polladas. Tengo una botella de vino en la mano. No bebo en un vaso o una copa, eso me parece absurdo. Sobre todo cuando hay música a todo volumen y nadie te puede ver.
Tengo pocos amigos, siempre fue así. Fueron disminuyendo a medida de que uno empieza a crecer y a darse cuenta de lo que te rodea, ya que cuando se es más joven, no te das cuenta de esos pequeños detalles. Aprendes a diferenciar entre amigos verdaderos y solo conocidos. Porque queramos o no, nos van a traicionar en algún momento, y duele más cuando viene de alguien de quién nunca esperaste.
No estoy enojado, son cosas que tuvieron que pasar. Ya sabes, para «hacerte más fuerte». Más de esas mentiras oí durante mucho tiempo; solo eran justificaciones. Ya está hecho, ya pasó. Llegas a un punto en el que ya no hay marcha atrás, y ya no confías en nadie. «Nadie te hará daño», tranquilx. Ni siquiera tu novio/a, no, esa persona jamás te traicionará, solo quiere lo mejor para ti, ¿verdad?
«¿Soy feliz?» Primero tendría que averiguar el significado de esa palabra, tan sobrevalorada por muchas personas. Puedo serlo, al ver correr a mi pequeña por el parque; puedo serlo, al verla regresar a mi; puedo serlo, cuando hace frío por la noche y ella se recuesta sobre mi hombro. Puedo ser feliz con cosas tan simples, con acciones tan cotidianas como salir con amigos y hablar de las cosas que solíamos hacer años atrás, cuando éramos niños. Lamentablemente, lo bueno dura poco y, esos momentos no son la excepción. Al regresar a casa, nada ha cambiado.
Llega un momento en el que te odias, crees que tú eres el problema. También me pasó. Tiempo después conocí a una persona, creía (como todos) que era mi alma gemela. Aún creía en eso, ¿ridículo, verdad? La amé con locura, como a nadie antes.
¿Qué pasó? Pues, ya te imaginarás. Resultó que tenía varias almas gemelas «de repuesto».
No confié en nadie más.

Comentarios
Publicar un comentario