Octubre 30, 2019

El mal que habitaba en mi se fue aquel día, hoy ya no estás conmigo por ese motivo. Muchos dicen que no fue culpa mía, yo pienso lo contrario. Lo único cierto es que ya no estás a mi lado y aunque ya han pasado muchos años nada ha cambiado. Daría lo que fuera por verte otra vez, que me sonrías una última vez y sentir muy de cerca tu respiración, aún sigo queriendo darte todo de mi, en las noches abrigarte, cuidar de tus sueños y que tú cuides de los míos, está claro que no lo hice bien y ahora la culpa me consume, haciendo que el alcohol sea mi único remedio y a la vez, la que sentencie mi muerte, esa que tanto merezco por dejarte partir así.

Nunca te llevé a un baile, jamás pude rescatarte de la torre más alta de un castillo custodiado por un dragón, no pude ver una luna llena contigo, pero amor, juro que contigo quería todo, todo el tiempo. Fantaseaba con historias épicas en las cuales siempre era yo el héroe y tú me esperabas, siempre con valentía lograba rescatarte e irnos a casa. Soñaba con llevarte de la mano ante mi madre y decirle: "Mamá, ella es la chica que me roba el sueño, es la mujer que, después de ti, es más importante en mi vida", anhelaba con presumirte ante mis amigos, que vean lo maravillosa que eras y que, de algún modo, se sientan contentos por mí. Pero, ninguno de ellos estaba, mi madre ya no está conmigo hace muchos años y mis amigos, ellos se alejaron poco a poco...

En las noches solía tener sueños de lo sucedido. En muchas ocasiones ni siquiera estaba dormido cuando sucedían, ya estaba acostumbrado pero no dejaba de sorprenderme. En otras ocasiones, te veía llamándome y cuando llegaba a ti, desaparecías. Asumí la responsabilidad de lo sucedido y comprendí que
el alcohol era mi único salvador y mi verdugo al mismo tiempo, con el podía volver a verte y la culpa ya no pesaba tanto en mi, pero al terminar el efecto sedante todo volvía a ser gris y te recordaba otra vez.

Corriendo hacia ti llegué, al enterarme de que te dejarían partir, no pude evitarlo, ellos lo habían hecho. Traté de hacerles frente pero me evitaron y se fueron en sus autos, me quedé sentado en la entrada, sentado y con la cabeza gacha. Sentí una mano cálida sobre mi hombro, giré y no había nadie. Hundí la cabeza nuevamente sobre mis brazos apoyados en mis rodillas. Corrí y corrí sin mirar atrás, quería olvidar todo, empezar de nuevo. Llegué hasta la carretera principal y seguí por las vías del tren, entré a un bar y salí con una botella, seguí el mismo camino, quería que algún tren acabara con mi existencia, prefería terminar todo de una vez.

Ella era la viva representación que una persona puede cambiar, siendo un vil delincuente, pude cambiar por ella, seguir una vida normal y conseguir un empleo. Cada noche llegar a casa y verla allí, preparando la cena, cuidarla, enviarle las flores al restaurante en el que trabajaba y en ocasiones esperarla al salir e irnos a casa, la amaba... La sigo amando. Pero, todo fue en vano, el pasado nunca te deja y ellos tampoco me dejarían ir tan fácil. Me esperaron en casa, con matones armados hasta los dientes, me acusaban de haber robado al jefe. Negué todo. Amenazaron con disparar al ser que más amaba, al único que me quedaba. Insistí en mi inocencia y les pedí que la soltaran, pero ellos sacaron un móvil en el cual se reproducía un vídeo, me tenían grabado. Le dispararon y no pude hacer nada para evitarlo, solo corrí hacia ella, traté de auxiliarla, mientras ellos se iban a toda prisa. Llamé a una ambulancia, pero poco pudieron hacer. Pasadas las horas el médico dijo que no volvería a ser como antes. Quedarías conectada a tubos el resto de tu vida... Salí corriendo y evité ver a tu familia. Me sumergí en un bar hasta desaparecer.

Al día siguiente, desperté en una habitación, revisé el móvil y tenía muchas llamadas perdidas y un mensaje, eran ellos, otra vez. Se habían enterado de que estabas viva aún y decían que si se enteraban de que era todo una mentira y que los delatabas terminarían su "trabajo". Salí corriendo hacía el hospital y cuando llegué, encontré a médicos al rededor. Todos me miraban, mientras tu estabas allí acostada, sospechaba lo que sucedía pero no lo quería aceptar. Entré a paso lento, mientras me acercaba te veía cada vez con menos color. Aunque ya sabía que sucedía, pregunté y confirmé mis sospechas. Abandoné el hospital y me dirigí a toda prisa a casa, al llegar entré a mi habitación, corrí al baño y busque la arma que tenía escondida, la escondí y fui en busca de venganza. Esperé un par de horas en un punto en el cual siempre se reunían, el jefe era el último en irse siempre, pero estaba custodiado por sus matones quienes aguardaban fuera de su oficina, derribe uno a uno de ellos, entre a la oficina y lo encontré sentado de espaldas a mí. El muy miserable estaba con una niña que no superaba los 17, apunté su cabeza y le dije que se despida. Se oyeron dos disparos que alejaron a las aves que se posaban en lo alto del lugar.

Hoy te fui a ver, te dejé algunas de nuestras fotos, esas mismas que amabas hacernos a cada momento y que yo odiaba, pero que no sabes como aprecio y valoro ahora. Me quedé unas horas viéndote y aunque esperaba que me respondieras, sabía que era imposible. No pude evitar que cayeran lágrimas al contarte todo lo que me había sucedido desde aquel día, hasta hoy que tuve el valor de visitarte. Llevé también esas flores que tanto te gustaban y llevaba puesto traje, amabas que lo hiciera y yo lo odiaba, quería que estés contenta. Nada hizo que eso sucediera, nada sería como antes y eso lo sabía, debía de volver a mi triste y miserable realidad, solo debía decir "Adiós" y continuar, pero... ¿Estaba dispuesto a hacerlo?






°Canciones que escuchaba mientras escribía esto°
-Eric Clapton - Tears of Heaven.
-Ed Sheeran - Photograph.
-Fito Páez - Milagros y Heridas.

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